- Te apuesto que no puedes poner el pie en la nieve por diez segundos-

- No, prefiero mirar la tele. Creo que “Pinky and the Brain” vaya a empezar en diez minutos.-

Pero Caleb estaba buscando algo más que un programa. El invierno hacia mucho frío, y ya ha gastaba mucho tiempo en casa. A pesar de estar tan aburrido, Caleb no se preocupaba a la respuesta de su proposición. La maravillosa de tener un hermano menor, es que sabes exactamente lo que necesitas hacer para divertirte.

-Si pones el pie en la nieve, te llevare desayuno en la cama por una semana completa…- Caleb dijo despreocupadamente.

El chico vio la cabeza de su hermano hacer un movimiento brusco, como las orejas del perro cuando huele un bistec por la primera vez. Caleb esperaba por la siguiente respuesta con silencia.

-No, quiero ver la. Además, mama esta haciéndome leche con chocolate.-

Caleb di gracias a dios para el refrigerador, y empezaba sonreír.